Tipos de pasajeros que todo chofer de app conoce

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Ser chofer de app en México es una experiencia digna de telenovela, pero no una cualquiera… ¡una que mezcla comedia, drama, acción y a veces hasta terror! Cada pasajero es un personaje, y si ya llevas rato manejando, seguro te han tocado algunos de estos: 

1. El GPS Humano 

Desde que se sube ya te va dirigiendo. “Joven, no agarre Periférico, vete por la lateral, yo siempre me voy por ahí”. Aunque tú ya sabes que hay tráfico, que el puente está cerrado o que esa calle está llena de baches, insiste. Tú sigues sus instrucciones, porque ya aprendiste que discutir con este tipo de pasajero solo genera reseñas de una estrella. Y claro… después de 20 minutos atorados, remata con un: “Ay, qué raro, siempre está vacío”.

2. El Fresa 

Se sube sin saludar, pero sí con exigencias. Que si el aire acondicionado, que si la música está muy naca, que si no tienes cargador “original”. Y ni hablar de cuando le pides que confirme la dirección o si quiere que tomes cierta ruta: “¿Tú no conoces o qué?”. Eso sí, paga en efectivo y no redondea ni cinco pesos. Pero eso sí, quiere trato de celebridad. 

3. El Fantasma

Estos cuates se suben como sombra, no dicen ni una palabra. Ni “hola”, ni “buenas”, ni un “gracias” al final. Solo se suben, se quedan callados, viendo por la ventana como alma en pena y al llegar se baja como si nada. Te deja con la duda de si hiciste bien tu trabajo o si no te habla porque está enojado contigo. A veces ni sabes si era humano o era un ente flotando en tu asiento trasero. ¡No dan miedo, epro son bien raros!

4. El Crudo

Típico del domingo en la mañana. Viene de la fiesta, con la cara pálida, los ojos rojos y apenas puede hablar. Solo alcanza a decir: “me lleva a mi cantón, porfa”, con voz de ultratumba. Se va en el asiento como si lo hubieran doblado, tapándose la luz con la mano. Tú nomás vas rezando para que no “guacaree”, porque ya una vez te pasó y no quieres repetir la historia. 

5. Los intensos

Pareja joven que se sube besuqueándose como si no se hubieran visto en tres años, pero a la mitad del viaje ya se están peleando por algo que pasó en la boda de su prima.

“Tú siempre haces lo mismo”, “Ya te dije que esa morra no me gusta”. Tú vas manejando, fingiendo demencia, tratando de ignorar el drama. Pero al fondo piensas: “yo vine a manejar, no a ser parte del show”. ¡con ese chisme para que quieres más drama!

6. El pegado al teléfono

Se sube hablando, sigue hablando todo el viaje, y baja hablando. No tiene audífonos, así que tú te tienes que chutar toda la conversación. A veces ni sabes si está peleando con su ex, reclamando una herencia o dando órdenes en su trabajo. Eso sí, volumen alto, cero privacidad, y si puedes, te enteras de toda su vida en un solo trayecto.

7. El de los 3 Chamacos y 2 bultos

Pide DIDI Confort  pero sube como si fuera camión foráneo. Tres niños, una señora, bolsas del mandado, mochilas de la escuela y hasta la carriola. El carro ya va arrastrando la suspensión y ni quién se preocupe por los cinturones. Tú, mientras manejas, vas vigilando que un chamaco no se suba al asiento delantero o que el otro no empiece a picarle a los botones del estéreo.

8. El Investigador

Sube amable, pero al minuto uno empieza con las preguntas: “¿Y cuánto ganas diario?”, “¿Tú le metes gasolina o te la dan?”, “¿Es negocio o nomás para salir del apuro?”. Tú nomás querías silencio o una buena plática casual, pero terminas sintiéndote como en entrevista de trabajo. Y lo peor es que a veces te cuestiona como si tú fueras el culpable de los precios de la gasolina. Esos abundan . . .y ahì es cuando uno cuestiona realmente su exitsencia.

Y ahí les va el BONUS: El Bueno, Bonito y Bien Portado

Es el pasajero que todos soñamos. Se sube con un “buenas tardes”, pregunta si puede poner música o abrir la ventana, agradece, y hasta te dice “maneja con cuidado” cuando se baja. A veces deja propina, a veces no, pero lo compensa con su buen trato. Lo mejor: te mejora el humor todo el día. Es raro, pero cuando aparecen, te reconcilias con la chamba.


¡Lotería! México lindo y querido siempre nos sorprende día con día y en el tiempo que llevo de chofer no he encontrado otra especie de pasajero ¿Ustedes si?

2 respuestas

  1. El DJ, ijole con esos pasajeros, uno luego se porta buena onda y los dejas que se conecten pero hay unos gustos que no manches, y lo peor es que algunos le suben a todo lo que da como si fueran en su vehículo y cuando le comentas que le vas a bajar hasta se enojan jaja

  2. “El Cancelador no es pasaje” pero cansa como si sí lo fuera 😤
    Aceptas el viaje, ya casi llegas… le marcas y ¡zas! te cancela sin decir ni nada
    Y no una, eh… ¡te lo aplican como tres o cuatro veces seguidas!
    Neta, se siente como estar gastando gasolina pa’ nada, nomás dando vueltas y vueltas.
    Y lo peor: ni ves al cliente, como hablar con la pared🤡
    Esos son los que más me sacan hartan, la neta.

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