
Cuando Paula se subió por primera vez al volante para trabajar con apps en Medellín, el miedo le hacía temblar las manos. No era solo por el tráfico enredado de la ciudad ni por las empinadas calles de la Comuna 13. Era el miedo a la inseguridad, a los comentarios machistas, a ser juzgada por dedicarse a un trabajo que durante mucho tiempo fue considerado solo “de hombres”.
Al comienzo, cada notificación de un nuevo viaje era una mezcla de emoción y ansiedad. “Parce, me daba pánico aceptar carreras de noche, pensaba que algo me podía pasar. Además, más de un pasajero me decía que era raro ver una mujer conduciendo”, recuerda Paula.
De la inseguridad a la confianza
Poco a poco, ese miedo se fue transformando en confianza. Con el apoyo de otras colegas conductoras, formó un pequeño grupo de WhatsApp donde compartían tips de seguridad, zonas a evitar y hasta consejos de mantenimiento para el carro. Ese espacio de sororidad se convirtió en una red de apoyo clave.
“Ahí me di cuenta que no estaba sola, que todas pasábamos por lo mismo. Juntas nos sentimos más seguras y más berracas”, dice sonriendo.
Hoy, Paula maneja sin miedo y con orgullo. Ha aprendido a seleccionar mejor las carreras, a confiar en su instinto y, sobre todo, a demostrar que ser mujer no la hace menos capaz.
Inspirando a otras
Su historia se fue regando en redes sociales, donde comparte anécdotas de viajes y consejos para otras mujeres que quieren empezar en este trabajo. Muchos comentarios son de agradecimiento: chicas que dicen sentirse motivadas para lanzarse a manejar porque ven en Paula un ejemplo.
“Me escriben y me dicen: ‘gracias, parce, me animé por vos’. Eso me llena de felicidad porque sé que estoy abriendo camino para que seamos más”.
Chofer Chingona con todas las letras
Para Paula, ser una Chofer Chingona es más que ganarse la vida manejando: es demostrar que con berraquera, confianza y comunidad, las mujeres pueden conquistar cualquier espacio. “No ha sido fácil, pero hoy puedo decir con orgullo que pasé del miedo a la fuerza. Y esa fuerza es la que me impulsa todos los días”.