Era un día, como de costumbre, soleado. El sol ya estaba apretando un poco, de esos que te empiezan a poner de malas. Cuando es así, siempre tomo viajes cortos. En este caso, tomé un viaje de Plaza Sur hacia el parque 87, conocido aquí en Culiacán. Todo normal.
Sube una usuaria joven con su hijo, iban a divertirse a los juegos. Conforme pasaron los minutos, noté un comportamiento algo agresivo por parte de la persona mayor; venía un poco enojada. Minutos después, escucho un ¡CLICK! (sí, un cortador de uñas), seguido de otro, y luego otro más. Volteo y ¡la veo cortándose las uñas arriba del carro! 🤮🤮
Inmediatamente le pregunto:
¿Se viene cortando las uñas, oiga?
A lo cual me responde, con voz retadora: Sí, ¿tiene algún problema?
Le contesto con amabilidad:
Claro que sí. No puede hacer eso aquí. Imagínese que alguien suba después, quede una uña por ahí y se le encaje en la piel…
Le dije eso con tono relajado, incluso riéndome, para que no lo tomara a mal. Le comenté que se dirigía a un parque, que podía esperar a llegar allá y cortarse las uñas al aire libre, donde quedarían en la tierra, porque obviamente no iba a recoger sus uñas del auto.
A partir de ahí, su comportamiento se volvió aún más agresivo. Me empezó a decir que yo era una persona amargada, muy sangrón, y que para eso ella me estaba pagando el servicio. Siete cuadras más adelante me dice: Bájame aquí, no me interesa seguir en tu auto.
Procedo a estacionar, se baja y me dice: ¡Imbe#@!
Momentos después (40 minutos, para ser exactos) me llega una notificación de la app: mi cuenta había sido bloqueada por 10 años.
Hoy en día, a las aplicaciones, cuando tú metes un reporte, le creen más al usuario que al conductor. Yo mandé exactamente lo que pasó. Tal vez ella puso algo más fuerte, y por eso tomaron la decisión de bloquearme la cuenta de inmediato.
Espero que a ustedes no les pase. Es un momento muy incómodo. Por más que traté de llevar la situación con calma, se salió de las manos. Tal vez influyó el calor, que pone de malas a la gente. Tal vez ella ya venía de malas. O simplemente hay personas que creen que por pagarte 45 pesitos ya tienen derecho a todo.
Para poder solucionar el bloqueo, sometí una apelación desde la app de conductor. Fue una acusación muy fuerte la que expuso la usuaria. Por eso, siempre mantengan la grabación de audio activa durante los viajes, y usen una dashcam. No sabemos con qué tipo de personas nos topamos día a día.
Mandé mi inquietud a soporte, envié mi evidencia (tanto audio como video) y me resolvieron en un lapso de cinco días. Mientras tanto, trabajé con una cuenta alterna que, desde ese momento, salvó mi chamba.
Ahora, ¿Cuál ha sido la razón más absurda por la que un pasajero se molestó con ustedes?
¿Cómo lo manejaron? ¿Han sentido que un simple viaje se convierte en una pesadilla?