Completa el viaje sin mí por favor, te regalo estos 2mil 🤯

Cuando estás trabajando en aplicaciones pasa de todo, era una noche lluviosa de viernes

en la noche en la ciudad de Bogotá, estaba yo como siempre, pegándole al bono de Didi

dándola toda, y ya cuando me quedaba un servicio y yo solo quería irme a mi casa a

descansar, me salió un viaje súper bueno, estaba bien pago y a 4 minutos de distancia,

recuerdo que estaba a nombre del buen Jhon, y pues bueno, decido tomarlo y hacerlo de

una, llegando yo al punto de encuentro en la portería de un conjunto residencial al norte de

la ciudad, más o menos por los lados de Colina Campestre, un barrio súper tranqui y súper

puppy, sale una parejita de novios muy abrazados, y bueno normal, me abren la puerta y el

parcero Jhon me dice,

“ey panita te la recomiendo, solo la llevas a ella, es mi novia y está

como enferma de migraña, estoy súper pendiente en la aplicación”

, y yo como bueno okey

okey de una mi bro, inicio el servicio súper normal, con destino a Chico Norte, y bueno, el

tráfico estaba fluido, a pesar de la lluvia las calles por la hora ya estaban súper solas, la

chica no hablaba mucho, me saludó, con un “hola buenas noches” y no mencionó nada

más, era de esas pasajeras que solo miraban el teléfono pero no hablaban ni nada de eso.

Cuando íbamos a mitad de camino la chica empezó a hablar por celular, y solo decía “mi

amor espérame que ya voy llegando, no te muevas” se me hizo raro porque aún faltaba un

buen rato de trayecto, no le di importancia, porque todos generalmente decimos lo mismo

cuando vamos tarde o hacia algún sitio jajaja, pero luego de eso me hizo una petición algo

inusual, y era que tomara la paralela de la autopista y no siguiera en la calzada rápida, a mí

se me hizo muy raro, así que activé el modo alerta, empecé a ir más despacio y mirar

mucho los espejos, por la hora me asusté un poco, pero igual me fui por la paralela sin

problema alguno…

La cosa fue que metros después de yo pasarme a la calzada lenta, la nena me dice “oye

mira si ves a lo lejos la Toyota blanca que está parada bajo el puente, por favor déjame ahí

en ese carro y te pido termines el viaje a la dirección que te aparece, yo te doy esto ahí por

el favor” (procede a sacar 2 mil pesos y dejarlos en mi huequito de las monedas, en la

consola del carro bajo el radio) y yo pues quedé ice frío hielo, realmente no sabía qué decir

ni qué hacer, fue una petición muy rara, la chica se arregló, yo paré y le dije, oye tu viaje

está pago con tarjeta, debo finalizarlo acá, a lo cual ella me dice en tono coqueto,

“ay dale

por favor mira si quieres te doy más” (mostrándome un monedero que parecía de abuelita)

La cosa es que con el carro ya completamente quieto la chica se bajó súper apurada, en

medio de que ella se bajaba un muchacho grande y gordo se baja de la camioneta y

empieza a caminar hacia el carro, pues claro yo me asusté, tenía un rostro precario y no me

dio confianza, en fin que la nena se baja, y de una en medio de la lluvia se mete corriendo

en la Toyota blanca de placas JWK… ah es broma olvidé las placas, y bueno yo como que

pensé resto de cosas, al final son escenarios que juegan mucho en la mente de uno, me dio

embarrada por el buen Jhon, y pues en mi cabeza pensé como uy no qué embarrada con el

parcero, ah, qué cosas, así que después de unos segundos arranco, no con el afán de

seguir la camioneta, pero sí de terminar el viaje, la camioneta blanca arrancó súper rápido

cual vallenatero recién salido de concierto, y se metió por el barrio Pasadena a toda

velocidad. Yo finalmente llegué cerca al punto final de la dirección, como 3 cuadras antes

me llené de valor y envié dentro de la aplicación un mensaje al buen Jhon, diciendo:“Parce, tu nena se bajó en la 116 con autopista, y se subió a una Toyota blanca, completé el

viaje sin ella.

Apenas Jhon vio el mensaje, esperé unos segundos, no dijo nada. Cerré el viaje en la

aplicación.

Al día siguiente tenía una propina de ese servicio, al final entre hombres hay códigos, y

quise ayudar al buen Jhon, se veía buen muchacho, era como de mi edad.

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