
En la Ciudad de Buenos Aires, el tema de las apps de movilidad sigue siendo un quilombo. Taxistas en la calle, protestas, cortes y la eterna discusión sobre si las plataformas deben regularse como servicio público o no.
En lo que va de 2025, el Gobierno porteño anunció nuevas medidas de control: más operativos, multas más altas y revisiones técnicas obligatorias para los autos que trabajan con apps. Para los choferes, esto significa mayor presión y la sensación de estar en la cuerda floja.
¿Qué dicen los conductores?
Muchos sienten que el Estado solo escucha a los gremios de taxis. “Si no fuera por las apps, yo no tendría laburo; pero parece que eso no importa”, dijo Marcelo, chofer de Villa Urquiza.
Pese a todo, la demanda de pasajeros no baja. La gente sigue eligiendo apps porque son más rápidas y, en muchos casos, más baratas que un taxi. Eso hace que, aunque la situación sea complicada, los choferes sigan rodando día a día.