No todas las noches al volante son un caos de tráfico y carreras contra el reloj. A veces, las cosas se ponen tranquilas, la ciudad parece frenarse un poco, y el silencio nos da un espacio para pensar, relajarnos o hacer algo productivo. Y justo eso fue lo que hice en una de esas noches lentas.
Aquí te cuento cómo aproveché esas horas para hacer algo más que solo esperar al siguiente viaje.
1. Organizando mis finanzas en medio del camino
Entre viaje y viaje, me di el tiempo para revisar mis ingresos y gastos de la semana. No estaba en un lugar donde pudieran interrumpirme, así que aproveché para poner orden en mis cuentas. Además, me di cuenta de qué horas son las más rentables para trabajar y cuáles son esos gastos pequeños que suman y que podría reducir.
2. Ajustando mi agenda según la demanda
Una vez con la calma, empecé a pensar en qué días y horas del día tengo más ganancias. En lugar de ir por todo el día sin rumbo, ajusté mi horario para los picos más productos, dejando las horas bajas para descansar un poco o hacer cosas que no me agoten tanto.
3. Explorando nuevas rutas
De esos viajes que me mandan a lugares que no suelo recorrer, aproveché para explorar un poco. Encontré algunos atajos y rutas menos transitadas que, de seguro, me van a ahorrar tiempo en futuras entregas. Esos caminos desconocidos que te dan un respiro del tráfico suelen tener secretos bien guardados.
4. Tomándome un descanso para no morir en el intento
Cuando ya estaba cansado y entre un viaje y otro, me estacioné en un lugar tranquilo, puse música relajante y me tomé un par de minutos para descansar. Es súper importante desconectar un rato para no terminar agotado, y sobre todo, mantenerme alerta para el siguiente viaje.
5. Recargando energías de forma segura
Es fácil dejarse llevar por las prisas, pero descansar en lugares seguros y bien iluminados es clave para recargar fuerzas sin ponerme en riesgo. Además, estar bien descansado ayuda mucho a no perder concentración en la carretera.
6. Charlando con otros conductores
En un momento de calma, entré al grupo de WhatsApp de conductores. Resulta que no era el único que estaba teniendo una noche tranquila, así que aprovechamos para compartir tips y experiencias. Un colega me recomendó un lugar cercano con unos tacos buenísimos, y ahí mismo me dio ganas de hacer una pausa para disfrutar algo rico.
7. Aprendiendo de otros conductores
Hablar con otros conductores no solo me mantiene entretenido, también es una forma de compartir ideas y aprender trucos que a veces ni se me ocurren. Además, la comunidad de conductores siempre tiene algo que contar, y eso hace que las horas lentas pasen volando.
8. Aprovechando los incentivos nocturnos
Aunque no había demasiados viajes en esa noche, me fijé en los incentivos que DiDi estaba ofreciendo en algunas zonas. Me dirigí hacia allí y, aunque no fue una noche llena de viajes, los bonos que ofrecieron fueron un buen plus para el día.
9. Disfrutando del silencio de la ciudad
Lo que más disfruté fue manejar por las calles vacías, bajo la luz de la luna, sin el constante ruido del tráfico. A veces, la ciudad se siente diferente cuando está tan tranquila, y es un buen momento para disfrutar del paisaje urbano sin tanta presión. Es algo que rara vez pasa en las horas más agitadas.
10. Conectando conmigo mismo
Quizás lo que más valoré esa noche fue la calma para pensar y desconectar. Sin las prisas del día a día, tuve tiempo de disfrutar el viaje sin estrés, reflexionar un poco y simplemente disfrutar del camino.
___
Conclusión
Al principio, esas noches lentas pueden parecer que no van a dar mucho de sí, pero con un poco de perspectiva y actitud, se pueden convertir en momentos de aprendizaje, descanso y hasta disfrute personal. Y como siempre digo, no todo se mide en dinero; a veces aprovechar el momento y desconectar puede ser el mayor beneficio.
¿Qué sueles hacer tú cuando las noches son tranquilas y el tráfico está vacío?
¡Cuéntame en los comentarios! 👇
2 respuestas
Yo igual siempre aprovecho esos tiempos muertos entre viajes, y sirve un monton, así ya solo llegas a casa a descansar!
Es bueno definir si hay días específicos de noches flojas y evitar salir, yo si uso esos días para descansar.