
En Colombia, la discusión sobre si formalizarse o no como conductor de apps está en todos lados: en grupos de WhatsApp, en semáforos, en los cafés donde se encuentran los choferes después de una larga jornada. La realidad es que, aunque todavía no hay una ley clara, muchos se preguntan si no sería mejor adelantarse y trabajar como si ya existiera esa regulación.
Algunos conductores ya se inscribieron como independientes, pagan su seguridad social y hasta declaran ingresos, con la idea de que eso los protege de problemas futuros. Otros dicen que para qué gastar si el Estado mismo no se ha puesto de acuerdo.
Ventajas de “jugar legal”:
- Acceder a EPS y pensión como independiente.
- Poder solicitar créditos demostrando ingresos formales.
- Tener un respaldo en caso de inspecciones laborales.
Desventajas:
- Implica un gasto mensual que muchos sienten pesado en tiempos de baja demanda.
- No garantiza que un tránsito no te detenga igual, ya que el problema sigue siendo la falta de ley clara.
En el Congreso, varios proyectos de regulación incluyen la obligación de pagar seguridad social, pero con aportes compartidos entre el conductor y la plataforma. Si eso se aprueba, quienes ya estén formalizados podrían adaptarse más fácilmente.
Por ahora, la decisión queda en cada chofer: asumir el costo como inversión a futuro o seguir rodando con la esperanza de que nada cambie. Como dice Camilo, conductor de Medellín: “esto es como andar en la lluvia sin sombrilla: podés arriesgarte o gastar en uno para no mojarte”.